En una tarde llena de nostalgia, tensión y un Keylor Navas monumental, los universitarios vinieron de atrás para igualar 2-2 ante una Máquina que perdonó en el Estadio Olímpico Universitario.
El Estadio Olímpico Universitario volvió a ser el epicentro de una batalla emocional. Pumas de la UNAM demostró que en su casa la rendición no es opción, logrando un empate 2-2 ante el Cruz Azul, a pesar de jugar el tramo final del encuentro con diez hombres tras la expulsión de Nathan Silva.
El fantasma de la Concacaf y el dominio celeste
El encuentro inició con el peso de la historia reciente. Cruz Azul regresaba al inmueble donde se coronó en la Copa de Campeones de la CONCACAF el pasado junio de 2025. La inercia ganadora se notó temprano: Nico Ibáñez abrió el marcador con un testarazo tras un tiro de esquina, silenciando el grito de ¡Goya!
Poco después, Charly Rodríguez aprovechó una desconcentración defensiva para poner el 0-2. Su festejo no pasó desapercibido: señalando el césped y recordando la vuelta olímpica que dieron hace meses en ese mismo pasto, encendió los ánimos de la grada y los jugadores locales.
La reacción universitaria y la figura de Navas
Pumas no bajó los brazos. Al minuto 60, tras una revisión del VAR por una falta de Willer Ditta sobre Guillermo Martínez, Juninho acortó distancias con un cobro de penal magistral. Sin embargo, el panorama se oscureció cuando Nathan Silva vio la segunda tarjeta amarilla, dejando a los felinos en inferioridad numérica.
Cuando parecía que La Máquina se llevaría los tres puntos, la fortuna y el empuje auriazul dictaron otra sentencia. En un contragolpe frenético, un infortunio defensivo terminó en autogol de Willer Ditta, quien mandó el balón al fondo de su propia red tras un intento de cobertura sobre Uriel Antuna.
En los minutos finales, el protagonista fue Keylor Navas. El arquero costarricense se vistió de héroe con una doble atajada espectacular que evitó la caída de su marco, sellando un empate que deja a Pumas con la moral en alto.
Lo que viene para los felinos
Este resultado es solo el inicio de una cartelera de alto voltaje para la UNAM. La próxima semana, el Olímpico Universitario volverá a vibrar con el Clásico Capitalino ante el América, para posteriormente visitar a las Chivas en Guadalajara.