Foto: Facebook / MLB 

LOS ÁNGELES – En una noche donde el enfoque estuvo puesto exclusivamente en su brazo y no en su madero, Shohei Ohtani no pudo evitar la caída de los Dodgers de Los Ángeles por 2-1 ante los Miami Marlins, quienes rompieron una racha de tres derrotas consecutivas.

Dominio desde la loma, silencio en el bate

Ohtani (2-1) asumió el reto de lanzar con solo cinco días de descanso por primera vez en la temporada. El derecho japonés trabajó durante seis entradas, permitiendo cinco hits y dos carreras (una limpia). A pesar de mostrar un repertorio dominante al retirar a nueve bateadores por la vía del ponche, el control le pasó factura con tres bases por bolas y un error de lanzamiento que facilitó la primera carrera de Miami.

Curiosamente, el mánager Dave Roberts decidió dejar a Ohtani fuera de la alineación ofensiva para darle un "descanso mental y físico". Sin su bate más peligroso, la ofensiva angelina se vio limitada por un Janson Junk (2-2) que firmó su mejor apertura desde julio, lanzando seis episodios sin carreras.

Amenaza tardía

Los Dodgers intentaron la heroica en el octavo inning. Un sencillo productor de Will Smith trajo a Freddie Freeman al plato para poner el juego 2-1. Sin embargo, con corredores en las esquinas, la ofensiva local se desinfló frente al relevo de Miami, culminando con un rodado inofensivo de Max Muncy.

"En cuanto a la técnica, no fue muy buena. No me gustó cómo se anotaron las carreras", declaró un exigente Ohtani tras el encuentro, quien realizó 104 lanzamientos, su cifra más alta desde que viste el uniforme de los Dodgers.

Cierre de serie

Miami buscará llevarse la serie este miércoles enviando al montículo a su as Sandy Alcántara (3-2, 3.05 ERA), mientras que los Dodgers confiarán en Tyler Glasnow (3-0, 2.45) para recuperar el rumbo en casa.